¿A qué sabe la Navidad? Normalmente sabe a hogar, a cítricos y a momentos compartidos.
La pinsa dulce con crema de ricotta, miel y fruta confitada es la alternativa creativa al clásico panettone: un postre que combina la pinsa con los sabores de los dulces navideños.
La naranja confitada, junto con las almendras y el dulzor de la miel, es perfecta para ponerla en el centro de la mesa durante una partida de bingo en familia o como un postre ligero pero espectacular para la cena de Nochebuena.
Elige la base de pinsa Pinsami que más te guste, abre el envase y luego enciende el horno en modo ventilado a 250 °C.
Unta la base de la pinsa con una cucharadita de miel y hornéala a 250 °C durante 5 minutos.
Mientras tanto, prepara la crema de ricotta. En un bol, mezcla la ricotta con el azúcar glas y remueve hasta conseguir una mezcla cremosa.
Cuando la pinsa esté lista, sácala del horno y déjala enfriar unos minutos. Ahora ya puedes empezar a rellenarla.
Primero, extiende la crema de ricotta por toda la superficie, añade las pasas, las almendras picadas y las cáscaras de naranja confitada.
Completa la receta con un chorrito de miel y sirve la pinsa dulce templada o a temperatura ambiente.
Ya tienes lista una deliciosa pinsa con crema de ricotta, miel y fruta confitada, perfecta para disfrutar en los días de invierno.